Frases que un hombre no debería decir en la primera cita

Las primeras citas guardan mucho potencial. Pueden ser el principio del final de las cenas en solitario, de abrazar la almohada por las noches o de pensar a quién llamar para que te acompañe a los eventos. Por todo ello, existe mucha presión la primera vez que conocemos a alguien.

Las primeras impresiones son extraordinariamente importantes. La mayoría de nosotros decidimos en los primeros cinco minutos. Esto incluye si vemos un futuro juntos, si es un lío de una noche o si hay que llamar a un amigo para que nos libre de la primera cita.

Los hombres pueden pecar de no ser cuidadosos en esos minutos críticos. Antes de que se den cuenta, pueden haber dejado escapar una frase con la que ya no hay vuelta atrás. Puede que la cita se alargue a las copas, pero emocionalmente, ellas ya están muy lejos. No tener filtros en la primera cita es una gran manera de permanecer soltero para toda la vida.

Así que, si no puedes evitar sabotearte a ti mismo durante las citas, estamos aquí para ayudarte. A continuación, las 9 frases que deberás evitar sí o sí durante la primera cita.

No abras el cajón de las ex

“Mi ex estaba loca…”

Puede que creas que hablando mal de tu ex en la primera cita ganes puntos con la nueva conquista. Nada más alejado de la realidad. Como mucho, ella tirará de sus convicciones feministas y se preguntará por qué utilizas ese término para referirte a una antigua pareja; cómo la trataste tú a ella, y si ella será la próxima “loca” que sufrirá en tus manos. Hablar de las exnovias en la primera idea es bastante cuestionable. Hablar mal de ellas, definitivamente, un motivo para decir no. Deja el pasado en el pasado. Salvo que ella te pregunte directamente, no hables de tu ex hasta por lo menos la tercera cita.

“Mi ex solía pedir eso…”

Comparar a tu cita con tu ex provocará que se le quiten las ganas rápidamente. Puede que incluso notes cómo agarra el móvil para dar la voz de socorro a una amiga y le saque de esa horrible primera cita. Mencionar cómo era tu pareja muestra que aún la tienes en mente y que no estás preparado para volver a tener citas. Es imposible que una nueva mujer pueda competir con un recuerdo perfecto, y ella lo sabe.

Religión y política, mejor fuera de la mesa

“Trump es una inspiración para mín…”

Todo el mundo sabe que debatir sobre política o religión no suele terminar bien, así que mejor no hablar de ello en la primera cita. Tus inclinaciones políticas o creencias religiosas no tienen lugar cuando estás intentando seducir a la otra persona. Si vuestras opiniones chocan, ya puedes decirle adiós.

Cosas de familia

“Me recuerdas a mi madre…”

Aunque tu madre sea la mujer más importante y que ha ejercido mayor influencia en tu vida, a tu nuevo ligue no le gustará que la compares con una mujer de 50 años. Te hará parecer un niño de mamá. Además, tu cita no dejará de pensar hasta qué grado se inmiscuye en tu vida y si va a tener que competir con ella por tu atención el resto de su existencia.

“Mi familia es muy rara…”

Todas las familias son raras. No es ningún secreto, pero intenta no desvelarlo durante la primera cita. Hablar mal de tu familia y sacar los trapos sucios no es una buena forma de que la chica que tienes al lado imagine un futuro de ensueño. En vez de mostrar lo bueno que TÚ eres (al final ese es el objetivo ¿no?), lo que estás demostrando es que no te importan las personas que te rodean. Además, siempre tendrá la excusa de decirte que no porque tu familia es demasiado rara.

Trata a los demás como quieres que te traten a ti

“Tráeme otra cerveza, ya…”

Todo el mundo sabe que la forma en que tratamos a los camareros en un restaurante es muy reveladora. Mostrarte irrespetuoso, arrogante o pretencioso dice más de ti que del servicio o del local. Y no solo eso, es una pincelada de cómo eres en realidad. Lo más probable es que tu cita no quiera que le pidas así una cerveza en el futuro. Otro detalle importante, se fijará en cuánto dejas de propina, especialmente en la primera cita.

No todo gira en torno al dinero…

“En mi cuenta bancaria, tengo…”

No importa si terminas la frase con una cantidad positiva o negativa, no es nada atractivo hablar de dinero en la primera cita. Si hablas de cuánto dinero tienes estás dando a entender que crees que tu cita está interesada en el dinero. Y que lo estás usando para atraerla o para rechazarla. En cualquier caso, no abras esa puerta.

Yo, mí, me, conmigo…

“Yo, yo, yo, yo…”

Puede que los nervios nos jueguen una mala pasada en las primeras citas. Por ello, es buena idea preparar algunas preguntas para que no te pases la velada hablando de ti. No hay nada más aburrido que un monólogo de alguien que acabas de conocer. Asegúrate de dedicar tiempo a conocer a la otra persona, después de todo, ese es el objetivo. No se será muy difícil: haz preguntas y escucha las respuestas.

Deja la cama para la última cita, no para la primera

“Y… ¿qué te gusta…?”

No es que sea un tema tabú. Pero si lo que quieres es una relación larga, preguntar a la otra persona sus gustos sexuales en la primera cita es un terreno vedado. Aunque puede ser peor y decidas describir en detalle lo que a ti te gusta antes de saber dónde pasó su niñez o cómo se llamaba su mascota. Deja las conversaciones íntimas para más adelante. Pero si la cita tiene claros tintes sensuales, te damos luz verde para que hables de tus gustos en la primera cita.